EL Negocio de la Sed: Dossier Técnico, Financiero y Jurídico llamado
La crisis hídrica de Riohacha no puede comprenderse únicamente como problema técnico. Su persistencia histórica revela la existencia de una economía política de la escasez donde coexistieron flujo financiero, subsidios y continuidad contractual junto con precariedad operativa y vulneración cotidiana del derecho humano al agua.
La investigación demuestra la existencia de un desacople estructural entre flujo financiero y garantía efectiva del derecho humano al agua. Durante más de dos décadas, el sistema mantuvo estabilidad contractual y continuidad de facturación mientras amplios sectores de la población permanecieron sometidos a baja presión, intermitencia, almacenamiento forzado y dependencia de carrotanques.
El Dossier técnico de alta densidad y acervo probatorio para análisis constitucional, internacional y de control institucional y tendrá como destinatario institucionales a:
Corte Constitucional de Colombia
Organización de las Naciones Unidas (ONU)
Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH)
Organización Mundial de la Salud (OMS)
Procuraduría General de la Nación
Contraloría General de la República
Defensoría del Pueblo
TESIS CENTRAL DEL DOSSIER
La evidencia técnica, financiera, sanitaria y territorial recopilada en este dossier permite sostener que la crisis hídrica de Riohacha no constituye un evento coyuntural ni una simple falla operativa aislada.
Por el contrario, configura una forma estructural de precariedad hidráulica producida históricamente por la combinación de fragmentación institucional, desacople entre inversión y garantía efectiva del servicio, expansión urbana desigual y administración prolongada de la escasez.
La persistencia de intermitencia, baja presión, dependencia de carrotanques y vulnerabilidad sanitaria demuestra que el modelo logró mayor estabilidad financiera que garantía material del derecho humano al agua.
Este documento lo comenzamos a publicar a partir de hoy, por medio de LOS CANTARES DE LA SED, que se compone de doce cantares para abrir el debate público sobre el agua, la dignidad y el futuro de Riohacha.
Hoy comenzamos con:
CANTAR I EL NEGOCIO DE LA SED
Cantar de apertura del debate público sobre el agua, la dignidad y la comunidad. Este cantar nace del Dossier de Alta Densidad y Acervo Probatorio, pero busca traducir esa evidencia a un lenguaje ciudadano. Es decir: del expediente técnico al debate público.
Cuando la escasez deja de parecer una tragedia y comienza a revelar un modelo
El Ascenso De Remedios Y El Éxodo De Los Ríos
El día en que Remedios, la bella, ascendió al cielo en un patio de Macondo, no solo se llevó consigo las sábanas de bramante de Fernanda del Carpio; se llevó también el último vestigio de pureza que le quedaba a Macondo.
Su cuerpo de luz subió tan alto que cruzó la línea invisible de la Sierra Nevada de Santa Marta y proyectando por última vez, su sombra dorada sobre las cuencas bajas de los ríos: Tapias y el Jerez.
Su silueta flotante fue percibida por los Mamos de los pueblos Kogui y Arhuaco, que vigilaban el equilibrio del mundo desde las cumbres nevadas. Por medio de sus poporos y meditaciones para ellos fue evidente que la partida de Remedios simbolizaba la ruptura de la memoria colectiva del territorio.
Más abajo en Riohacha, los hombres y mujeres ya no cantaban a las corrientes ni respetaban la Ley de Origen; porque el útero de la vida se transformó en mercancía, concesionada y tasada; los riohacheros olvidaron que el Tapias y el Jerez eran las dos venas sagradas que alimentaban el útero de la vida.
Al enajenar el agua, los riohacheros comenzaron a perder el relato que los unía a su tierra, comenzaron a pagar con monedas de sudor cada gota de su propia existencia, mirando los grifos secos con la resignación de quien cree que la escasez es un destino natural, y no el castigo de haber dejado ir a sus milagros.
EL FOGÓN DE LA PALABRA
En esta Riohacha, donde la fuerza del olvido ha ido deshilachando lentamente la manta común, empujando a los hombres y mujeres hacia los desfiladeros del miedo, donde salvar la propia piel parece haberse convertido en la única ley de la noche, la verdadera sed no comienza cuando falta el agua Comienza cuando se rompe la distancia invisible entre tu mano y la mía. Porque esa distancia es el primer desierto. Es allí donde la confianza deja de florecer, donde la conversación se marchita y donde la comunidad olvida que alguna vez fue bosque antes de convertirse en árboles aislados.
Por eso quizás nuestra primera tarea no consista únicamente en reparar tuberías. Tal vez debamos regresar mucho más atrás. Hasta ese antiguo lugar donde los pueblos aprendían a reconocerse alrededor del agua compartida, de la palabra compartida y de la memoria compartida.
Hay heridas que no cicatrizan con cemento. Necesitan ser bañadas con la resina luminosa de la dignidad para que la cicatriz deje de ser señal de derrota y pueda convertirse en cetro de una comunidad reconciliada consigo misma.
De cara al viento, allí donde el desierto se arrodilla ante el océano y la sal conserva todavía la memoria de antiguas travesías, este cantar nace como quien amasa un cántaro con palabras vivas. Porque escribir también consiste en descubrir el parentesco secreto entre la estrella más lejana y el pequeño grano de arena que duerme en la palma de nuestra mano.
Porque antes de comprender la sed, era necesario comprender el olvido.
EPÍGRAFE
Un pueblo comienza a despertar el día en que logra nombrar aquello que durante demasiado tiempo había aprendido a soportar en silencio.
PRÓLOGO
Durante demasiado tiempo la crisis del agua en Riohacha ha sido narrada como una suma de averías técnicas, contingencias climáticas o ineficiencias administrativas. Cambian los operadores, se anuncian nuevas inversiones, se firman contratos, se prometen soluciones y, sin embargo, la vida cotidiana continúa organizándose alrededor de la espera.
Esperar que llegue el agua.
Esperar el carrotanque.
Esperar que aumente la presión.
Esperar que alguna institución responda.
Con el paso de los años, esa espera terminó pareciendo natural.
Pero pocas cosas resultan más peligrosas para una sociedad que acostumbrarse a lo inaceptable.
Los pueblos no solo padecen por aquello que les falta. También padecen cuando dejan de hacerse preguntas.
Este cantar nace precisamente para recuperar esas preguntas. No pretende ofrecer respuestas definitivas.
Pretende abrir una conversación pública que durante demasiado tiempo permaneció encerrada entre expedientes, contratos y tecnicismos.
Porque el agua no pertenece únicamente a los ingenieros.
Ni a los economistas.
Ni a los abogados.
Pertenece, ante todo, a la vida.
EL CANTAR
Existe una pregunta que debería inquietarnos a todos.
¿Cómo puede una ciudad movilizar durante más de dos décadas recursos públicos que superan el billón de pesos y continuar organizando su vida alrededor de la incertidumbre del agua?
Quizá esa sea la pregunta más importante que Riohacha no se había formulado. Porque cuando las cifras comienzan a dialogar con la experiencia cotidiana aparece una sospecha incómoda.
Tal vez la verdadera crisis no consista únicamente en que el sistema falle. Tal vez debamos preguntarnos si existe una lógica mediante la cual el sistema logra mantenerse financieramente estable mientras la prestación del servicio permanece estructuralmente precaria.
No afirmamos todavía una conclusión.
Abrimos una hipótesis. Y toda hipótesis merece ser examinada con serenidad, evidencia y pensamiento crítico.
Durante las próximas semanas recorreremos ese camino.
Nos detendremos en la economía política de la sed.
En la ingeniería hidráulica. En los subsidios. En la fiducia, en la pobreza.
En la geografía desigual del agua. Y también en la reconstrucción de la comunidad. Porque una ciudad no se transforma únicamente cambiando contratos. También necesita recuperar la capacidad de comprenderse a sí misma.
Nunca faltó el dinero. Faltó el agua.
Este gráfico de barras, muestra la movilización aproximada de recursos entre 2000 y 2026: infraestructura, subsidios, recaudo tarifario, deuda, costos fiduciarios y mercado informal del agua).
La primera paradoja del sistema aparece con claridad: mientras los recursos movilizados crecieron de manera sostenida, la continuidad, la presión y la cobertura efectiva del servicio no experimentaron una transformación proporcional. Las cifras no sustituyen el debate. Lo hacen posible.
CRÓNICAS DE LA RECONSTRUCCIÓN COMUNITARIA
En el barrio Luis Eduardo Cuellar Comuna 7. Conformamos otro círculo comunitario para reconstruir la palabra compartida alrededor del derecho humano al agua y al Saneamiento Básico en Riohacha.
DEL CANTO A LA ACCIÓN
Aquí aparece el plan de acción.
No como un listado burocrático. Sino como una convocatoria ciudadana.
Convocamos a:
La recolección de firmas
Para el Cabildo Abierto por: la Soberanía Hídrica; la Dignidad Ética y la Nulidad del contrato con Aqualia.
Coadyuvancia de la Demanda de Nulidad del Contrato de Aqualia por los Procuradores Regionales
La gran reclamación ciudadana
Pasar del reclamo disperso a la evidencia organizada.
Carta Abierta al Alcalde
Solicitando iniciar la transición institucional.
Mesa Técnica
Universidades.
Estado.
Sociedad Civil.
Para el Diseño participativo del Operador Público Regional.
Acompañamiento nacional e internacional
* Corte Constitucional.
* Procuraduría.
* Contraloría.
* Defensoría.
* ONU.
* CIDH.
* OMS.
SENTENCIAS DEL AGUA
Cinco o seis frases memorables.
Por ejemplo:
La sed también tiene historia.
Nunca ha faltado el dinero; ha faltado el agua en las casas.
Apalabrar la sed es comenzar a derrotarla. No defendemos solamente tuberías; defendemos la dignidad de una comunidad.
Epílogo
Quizá algún día, cuando el agua vuelva a correr diariamente por las tuberías de Riohacha, alguien recuerde que todo comenzó mucho antes de las obras y de los contratos. Comenzó el día en que un grupo de vecinos decidió volver a sentarse en círculo para conversar. Porque las ciudades no renacen únicamente cuando encuentran agua. Renacen cuando recuperan la confianza de mirarse nuevamente como comunidad.
Felipe Santiago Rodriguez R
Coordinador del Movimiento Acuerdo Ciudadano por el Derecho Humano al Agua y al Saneamiento Básico en Riohacha
Riohacha 11 de julio del 2026


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