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2026-08-08

Diagnóstico y Estrategia para la Acción Colectiva en Riohacha: Del Territorio a la Restitución de Derechos

 




 Ayer, viernes 7 de agosto, caminamos hasta el barrio Las Marías, en la comuna 10 de Riohacha. A instancias de la Liga de Usuarios de Servicios Públicos, nos sentamos con la dirección comunal y la comunidad a diseñar un plan de trabajo frente a la crisis de agua, energía y aseo. De ese encuentro, y de la necesidad de entender por qué estamos tan solos frente a esta crisis, surgen las siguientes reflexiones y estrategias..


 1. Contexto Histórico y Ruptura del Tejido Social


Riohacha es una ciudad caracterizada por la dispersión, la fragmentación y la segregación institucional. Estas rupturas relacionales no son fenómenos fortuitos ni casuales, sino el resultado de la aplicación de políticas nacionales implementadas desde la década de los 90, que quebraron la producción nacional y transformaron la concepción de los servicios públicos. La salud, la educación, la vivienda y los servicios domiciliarios perdieron su condición de derechos fundamentales.


El achicamiento de la acción estatal vino acompañado de la entronización de una ética suprema: la libertad de mercado. Esta lógica sustituyó la acción colectiva y la participación comunitaria por la competencia individual entre familias, vecinos y compañeros. Como consecuencia, se debilitó la acción de los movimientos sociales, las Juntas de Acción Comunal (JAC), las Juntas Administradoras Locales (JAL) y los sindicatos, configurando la ciudad fragmentada que vivimos hoy.


  2. Manifestaciones de la Fragmentación, Dispersión y Segregación.


Entender cómo se materializan estos fenómenos es de vital importancia para comprender la realidad actual:


Ruptura del tejido social:  El modelo ha priorizado el mercado por encima de los lazos humanos, sustituyendo la cooperación por relaciones contractuales. Esto ha dejado a las personas aisladas frente a las crisis, incapaces de articular respuestas comunes.

Fragmentación:   La sociedad riohachera se encuentra dividida en grupos sociales, económicos, cívicos y políticos que actúan sin propósitos convergentes, carentes de una visión común y atrapados en dinámicas de polarización.

Mercantilización de los derechos:   Al convertirse la salud, la educación, el agua, el alcantarillado, el aseo y la vivienda en simples mercancías, la calidad de vida queda determinada por la capacidad de pago de los pobladores, fertilizando así la desigualdad y la fragmentación.

Segregación institucionalizada:  Como lo han señalado expertos de la ONU, sistemas como la estratificación social en Colombia actúan como barreras que "encierran" a los ciudadanos en sus barrios, limitando la interacción entre diversos grupos socioeconómicos y dificultando la movilidad social.


Dispersión de voluntades e individualismo:  La precarización laboral y la informalidad (que afecta a cerca del 56% de los trabajadores) obligan a enfocar la energía en la supervivencia individual. A esto se suma la falta de espacios físicos y simbólicos (la plaza, el parque, la escuela) para el encuentro, el diálogo y la construcción de consensos. La cohesión social se ha diluido, haciendo imposible las grandes movilizaciones colectivas y cualquier proyecto de transformación política.





  3. La Entropía Social como Consecuencia

Como resultado del rompimiento de los lazos comunitarios de confianza, solidaridad y cooperación, Riohacha se ha convertido en una suma de individuos aislados. La energía necesaria para mantener el orden social se ha debilitado, resultando en una *entropía social* que dificulta la convivencia. Al debilitarse los sindicatos y movimientos sociales en sus luchas por unos servicios públicos eficientes y de calidad, los sectores populares se ven obligados a enfrentar la crisis del agua, la energía y el aseo de manera individual y dispersa.


  4. Estrategia Territorial: Del Reclamo Disperso a la Evidencia Organizada

Frente a este panorama, se vuelve imperativo establecer una vinculación estrecha con la gente. Es necesario conversar y escucharnos para reconstruir la confianza, que es la "humedad del oasis" que permitirá florecer la solidaridad y la cooperación entre los vecinos. 


En este contexto, a instancias de la Liga de Usuarios de Servicios Públicos, sostuvimos un encuentro con la dirección comunal y la comunidad del barrio Las Marías (comuna 10), ayer 7 de agosto, donde diseñamos un plan de trabajo para enfrentar la crisis. Este acercamiento territorial tiene un objetivo metodológico claro: testimoniar las condiciones materiales de existencia de la gente. Se trata de documentar cómo la falta de agua y energía afecta la salubridad, la economía familiar y la dignidad, transformando los reclamos dispersos en  evidencia organizada. 





  5. Articulación Jurídica e Internacional: El  Efecto Bumerán

La sistematización de esta evidencia no es un mero ejercicio de denuncia; es la munición para la acción jurídica y política. La recopilación de testimonios, cronogramas de racionamiento y evidencia audiovisual servirá para:

1.    Coadyuvancia Jurídica:   Anexar estas pruebas a la demanda de nulidad del contrato 268-1-2023 suscrito con el operador Aqualia, demostrando judicialmente que la concesión vulnera de manera sistemática los derechos fundamentales a la vida, la salud y la dignidad humana.

2.    Escalada Internacional:   Aplicar la estrategia del Efecto Bumerán. Al llevar estas evidencias a organismos como la ONU, la OMS, la CIDH y la Corte Constitucional, demostraremos que la crisis de Riohacha es una violación sistemática de derechos humanos y un fracaso del modelo concesional, exigiendo a la justicia transnacional que presione a la local para garantizar el derecho al agua y al saneamiento (ODS 6).


  6. Metodología de Acción y Sistematización 

Para garantizar que esta estrategia sea contundente, la vinculación con la base comunitaria debe ir ligada a las redes sociales —el contacto humano presencial para la ejecución y la difusión digital para la amplificación—. Las dos dimensiones deben ir inextricablemente ligadas para que sean productivas. Es urgente empacar la experiencia de Las Marías para replicarla en otras comunas, articulando un frente popular que conjugue el dolor del territorio con el peso de la ley, hasta revertir la entropía social y recuperar nuestros servicios públicos como derechos, no como mercancías.


Riohacha, 8 de agosto del 2026


 


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