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2026-07-26

EL CLAMOR DEL CLAN: ANTROPOLOGÍA DEL ENCUENTRO FRENTE A LA NOCHE DE LA DISPERSIÓN


Una epopeya civil por el agua, la dignidad y el renacer de Riohacha


  Epígrafe: El vacío histórico como puerta a los Mercaderes de la Sed

Cuando una sociedad extirpa sus relatos convergentes —esos mitos y verdades compartidas que dan cohesión a la tribu—, destruye el tejido que sostiene su identidad. Al quedar ese espacio vacante por culpa de la amnesia, la comunidad se vuelve presa fácil de la deshumanización.


El Éxodo Del Agua Dulce.

En un tiempo que ya nadie se esfuerza en datar, Riohacha no era una cuadrícula de cemento sediento, sino el vientre donde el río Ranchería y el mar Caribe se entregaban a un abrazo perenne. Los ancianos wayuu y los pescadores criollos compartían un relato convergente: el agua dulce era la sangre de una deidad invisible, un útero transparente que gestaba la abundancia de los peces y limpiaba las llagas del cuerpo y del alma. El agua no pertenecía a nadie porque era la madre de todos.

Sin embargo, la amnesia es un polvo invisible que los  vientos alisios esparcieron sobre los techos. Poco a poco, los riohacheros olvidaron los cantos con los que sus abuelos pedían permiso al río antes de sumergir las tinajas. Olvidaron que el pozo de la plaza no era un simple agujero en la tierra, sino un cordón umbilical.

Un remoto diciembre, acompañado por  ventoleras, cuando la memoria colectiva se redujo a cero, ocurrió el prodigio del abandono. Una mujer anciana, de la estirpe de los wayuu, bajó al delta a lavar las mantas comunales. De pronto, el agua que acariciaba sus manos comenzó a perder su liquidez, transformándose en una columna de vapor luminoso que ascendió hacia el cielo, como –Remedios la Bella– arrancando consigo el frescor primordial de la tierra. El espíritu del agua dulce se evaporó y abandonó a  Riohacha, porque ya no quedaba nadie en la ciudad   que recordara su nombre sagrado.


A partir de ahí, sobrevinieron los demonios de la sed.  Hombres de trajes grisáceos y miradas con  balances financieros y el útero de la vida fue rebautizado con la frialdad de un término técnico: "recurso hídrico". El agua, despojada de su divinidad, fue  tasada y concesionada. Los riohacheros, olvidando que una vez fueron dueños del flujo vital, comenzaron a pagar con monedas de sudor cada gota de su propia existencia, mirando los grifos secos como si la escasez fuera una ley natural y no el castigo de su propio olvido.


Los Ecos de la Epopeya (Objetivos del Relato)

Desnudar la mercantilización:   Mostrar cómo el agua, el alcantarillado, el aseo y el alumbrado público pasan de ser elementos vitales y comunitarios a una mercancía cautiva en las garras del mercado corporativo.

 Visibilizar la tragedia:   Utilizar el realismo mágico como catarsis para denunciar el desabastecimiento y la privatización que hoy secan la garganta de las familias riohacheras.

Despertar la responsabilidad colectiva:   Demostrar que la pérdida de la soberanía territorial y de los bienes comunes  empieza, inexorablemente, el día que pierden  la memoria histórica.


  La Sentencia:

La mayor tragedia de un pueblo no es la pérdida física de sus riquezas, sino la amnesia cultural que le impide reconocer que le pertenecían. Cuando una comunidad olvida sus relatos fundacionales y la dimensión sagrada de su entorno, deja de ser una comunidad para convertirse en un mercado de clientes huérfanos. La memoria histórica es la única muralla capaz de detener la voracidad de los mercaderes de la sed.

La Costura de la Sal y el Hilo Primitivo

Caminar hoy por las calles de Riohacha, allí donde el desierto se rinde ante la inmensidad del mar y el viento arrastra el polvo de viejos caminos, es habitar una paradoja eminentemente moderna. Los mercaderes de píldoras para la sed, relatan que somos una ciudad moderna porque estamos conectados, resguardados por redes invisibles de datos y pantallas;  por otro lado,  se  argumenta que  la  enajenación del agua, el aseo, el alumbrado público y la terminal de transporte son símbolo civilizatorios. 

No obstante, experimentamos una sutil y constante sensación de intemperie. 

El chinchorro invisible que sostiene la dignidad y el destino de una comunidad, padece hoy el rigor de la dispersión.  El individualismo contemporáneo actúa como un viento seco que desata los nudos de la fraternidad, dejando cabos sueltos, hilos rotos y un frío aislamiento en la plaza pública.


Frente a esta amenaza que busca deshilacharnos, se vuelve imperativo un ejercicio de recuperación de la memoria colectiva.  Pero no puede ser,  un proceso  que se limite al registro de los ayeres cercanos, sino una memoria de la especie; un retorno ontológico al origen para comprender que la soledad nunca fue una opción para el ser humano, sino una condena a muerte. 

Es necesario mirar el presente a través del espejo de la historia, no como un pasado sepultado en la piedra, sino como el fundamento biológico y espiritual que nos explica por qué nos necesitamos mutuamente,

Como respuesta a la concesion del sistema de acueducto y alcantarillado ha surgido el Movimiento Acurdo Ciudadano por el Derecho al Agua y al Saneamiento Basico en Riohacha, una plataforma plural que promueve la unidad de los riohacheros sibn distibciobn de banderias politicas religiosas, rientacion sexual o etnica solo arropados todos en la unica bandera que no destiñe con el sol del Caribe: El Agua Como Derecho Fundamental y No Como Negocio, dentro de sus propositos esta la nulidad del contrato con Aqualia, para ello, hemos inscrito un Comite Promotor pro Cabildo Seguridad Hidrica, Dignidad Etica y Nulidad del contrato de Aqualia; tambien impulsamos el acompañamiento intitucional nacional e internacional de la INU, OMS, CIDH, Corte Constitucional; asi buscamos la coadyuvancia a la demanda de nulidad de los procuradores judiciales de La Guajira ; impilsar un proceso de reclamaciones en los barrrios y el encuentro de la Multiculturalidad con los palabreros wayyu, los mamos de ls Sierra Nevada de Santa Marte y Conformar una Mesa Tecnica con las Universidades Ncional, de Antioquia, Uniguajira, Espegua y Distrito y Sociedad Civil ha construir una propuesta de viabilidad de un operador publico regional.


 Crónica del presente: La constitución de los Guardianes del Agua en los Barrios.


El mito del Éxodo del Agua Dulce,  cobra vida en las calles riohacheras, Los Comités Guardianes del Agua son las organizaciones de base que, junto a las JAC y las JAL, tejen la pedagogía y recogen las firmas en los barrios para exigir la citación de un cabildo abierto por la Soberanía Hídrica, la Dignidad Ética y la Nulidad del Contrato con Aqualia. 

En este contexto, este miércoles 29 de julio, a partir de las 5:00 p.m., en el barrio Comunitario, constituiremos otro Comité de Guardianes del Agua, con la presencia de la concejal Mryorie Pérez.

Los moradores del barrio Comunitario no acudirán solo a expresar su inconformidad; acudirán a reconocerse como comunidad. Cada testimonio será un acto de resistencia que nos recordará que la sed no es una experiencia individual, sino una realidad que enlaza destinos. Allí, entre preguntas, recuerdos y propuestas, comenzaremos a tejer la confianza indispensable para imaginar y exigir un futuro distinto. 


Epilogacion

Cuando los pueblos olvidan sus orígenes y los relatos convergentes quedan expuestos a los demonios mercantiles se  configura una vulneración cultural; porque sin esa coraza histórica el pueblo no puede identificar el peligro que representa la mercantilización del agua


 Riohacha, 26 de julio de 2026.


 Felipe Santiago Rodríguez R.

Escribo para que la memoria venza al olvido, para que la palabra vuelva a reunir a la comunidad y para que las generaciones futuras sepan que la dignidad de un pueblo comenzó el día en que decidió nombrar su sed.



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