2/22/2016

El multimillonario negocio de las licencias ambientales.



El multimillonario negocio de las licencias ambientales.

Por José Roberto Acosta 



El pasado mes de noviembre la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (ANLA) negó a ISAGEN el permiso para la construcción de la Hidroeléctrica CAÑAFISTO, y que hubiera sido la cuarta en tamaño del país. Si resulta que, por “casualidad”, en el futuro la licencia es aprobada, el valor de ISAGEN aumentaría en billones de pesos. 

Por “coincidencias de la vida” el nuevo propietario extranjero de ISAGEN, nombró en su Junta Directiva a la primera directora que tuvo la ANLA, Sra. Luz Helena Sarmiento Villamizar. Mientras tanto, su reemplazo desde septiembre de 2014, el Sr. Fernando Iregui Mejía, a pocos meses de su posesión, sí otorgó licencia al Proyecto Hidroeléctrico Porvenir II de la empresa CELSIA, que debido a su concentración en la generación térmica, lograría billonarios beneficios al lograr diversificarse con la generación hídrica de energía.
Esta valiosa licencia entregada por la ANLA a los señores de CELSIA fue antecedida por la publicación de un concepto negativo en el Sistema de Información de Licencias Ambientales y que, en reciente entrevista en la W Radio con Claudia Palacios, el señor Iregui atacó por considerarla una “vulneración al sistema”, pero nunca objetó el juicioso y riguroso contenido técnico que, entre otras razones, contenía también el concepto negativo de la Unidad de Victimas del Municipio de San Carlos.

Curiosamente, a los funcionarios de la ANLA que dieron el concepto negativo no se les renovó contrato, y los que en solo dos meses cambiaron el concepto a positivo no estuvieron desde el inicio del proceso, constituyendo este hecho un grave indicio de acoso laboral dentro de la ANLA para que se otorguen licencias exprés, dando gusto a la Vicepresidencia de la República, a quien la Corte Constitucional le acabar de tumbar su indebida injerencia en tal cruciales procesos, mediante su calificación discrecional de “Proyecto de Interés Nacional”.

Lo anterior debe alertar sobre lo que puede pasar con el papel de la CAR con la Reserva Van der Hammen, una vez el Alcalde Peñalosa radique su proyecto para acabarla, o lo que pasó con el Quimbo, o lo que está pasando en la vía Marginal de la Selva, o con la doble calzada Cienega- Tasajera: Una flexibilización de la forma para violentar la sustancia del delicado tema ambiental.

El Espectador, Bogotá.

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