12/17/2015

El desangre del sistema de salud



El desangre del sistema de salud

Los gastos de administración son los dineros que utilizan las EPS para prestar los servicios de salud.
Por: Columnista invitado
La Ley 1438 de 2011 en su artículo 23 prohibió de manera expresa la inversión de estos recursos en actividades diferentes a la prestación de servicios de salud. Adicionalmente, exhortó al Gobierno Nacional para que a más tardar el 1° de enero de 2013 definiera específicamente qué podían las EPS imputar a los dineros de la salud.
Los ingresos aproximados anuales de las EPS son de 40 billones de pesos, y la Ley dispone que el máximo imputable a gastos de administración es del 10%, lo que corresponde a unos 4 billones de pesos. Al no estar claramente definido qué es y qué no es un gasto de administración, en la práctica, las EPS cuentan con estos recursos públicos para invertirlos en actividades que, si bien podrían ser de carácter administrativo, no son para la prestación de servicios de salud, como gastos de publicidad, bufetes de abogados y mantenimiento de sedes deportivas, entre otros.
La misma Corte Constitucional, a través de la llamada Súper Tutela de la salud, ordenó al Gobierno regular los gastos de administración, al encontrar evidencias de que las EPS estaban imputando, ilegalmente, gran parte de estos gastos al sistema de salud.
Adicionalmente, ante esta omisión reglamentaria, el 4 de octubre de 2013, la Contraloría General de la República, expresó que: “La no reglamentación del Artículo 23 favorece los manejos irregulares de los dineros de la salud, en detrimento de los recursos públicos de la salud (…)”.
Sin embargo, hoy en día, más de dos años después de esta advertencia, el Gobierno Nacional no ha realizado ningún avance.
Mientras las EPS gastan a su antojo, en rubros que nada tienen que ver con la administración de la salud, nuestros hospitales están llegando a la quiebra y los médicos y trabajadores del sector están sometidos a tratos indignos, que redundan en un deterioro progresivo de nuestro sistema, afectando la vida y la salud de muchos colombianos. Incluyendo a niños que como mi hijo, Juan Sebastián, padecen de leucemia, a quienes, un sistema de salud mezquino e injusto, los condena junto a sus familias, a la peor de las suertes, porque no hay dinero para pagar su costosa enfermedad, pero sí para que las EPS gasten a sus anchas.
En mi esfuerzo por hacer este artículo de opinión entendible, le pedí a mi hijo Juan Sebastián –quien desde hace un año supera exitosamente su enfermedad– que lo leyera. Después de hacerlo, me miró directo a los ojos y me dijo: “Papá, será que a las personas que hacen esto no les duele la conciencia?”.
Abogado. Asesor en temas de salud y exasesor de la Contraloría.
·         Luis Arcesio García Perdomo | Elespectador.com


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