2/12/2015

LA CONSTRUCCION DEL NUEVO CANAL DEL RIO RANCHERIA Y LA DESVIACION DEL ARROYO BRUNO



LA CONSTRUCCION DEL NUEVO CANAL DEL RIO RANCHERIA Y LA DESVIACION DEL ARROYO BRUNO

El Río Ranchería, lo mismo que el Guatapurí, nacen en la zona oriental de la sierra nevada de Santa Marta en la laguna “Chirigua”, recibe el primero en la misma Sierra afluentes como el Marocaso o Saurina, quebrada Agua Fría, antes de pasar por Caracolí Sabanas de Manuela donde se construye la represa del Ranchería y después recibe al rio Cañaverales, Arroyo las Montañas, Arroyo la Quebrada, Río Conejo, Río Palomino, Arroyo Pozo Hondo, Arroyo Morrocon, Arroyo Miliciano, Arroyo Aguanueva, Arroyo el Pasito, Arroyo Iguarán, Arroyo Préstamo, Arroyo la Puente, Arroyo Cerrejón, Arroyo los Lazos, Arroyo Paladines, Arroyo la Ceiba, Arroyo Tabaco, Arroyo Bruno, Quebrada Moreno, Brazo Jotomana, Arroyo Shirraimahana, y desemboca cerca a Riohacha en dos brazos al mar Caribe

En el territorio de los Wayúu se están presentando fenómenos sin precedente alguno, tanto con respecto a la historia de la región como a la del mismo grupo. Si bien estos indígenas han tenido contactos culturales permanentes, su territorio ha sido profundamente afectado en la actualidad por procesos y fuerzas propias de la modernidad capitalista.  
Aunque los nativos han logrado mitigar con relativo éxito las incursiones de lo moderno hasta épocas recientes, el desarrollo económico y social que desde los años ochenta se vincula a las explotaciones de los ricos yacimientos de carbón y de gas en el territorio, ha ocasionado efectos como también impactos en la capacidad de los Wayúu para resistir y transformar los procesos provenientes de estas actividades extractivas.  
Estos procesos de cambio causados por la explotación minera, específicamente las de carbón, manifiestan cierta influencia en las formas de organización social de los Wayúu a partir de los severos cambios territoriales que se han tenido que encarar. Sin embargo, los Wayúu continúan siendo activos constructores de cultura y de prácticas de lo natural, de su sistema económico y social, a través de sus dinámicas de adaptación, de la resistencia e hibridación con la cultura dominante, logrando mantener su rico mundo simbólico y social.  
Considerando la irrupción de las transnacionales mineras como generadoras de nuevas lógicas culturales, territoriales y socioeconómicas desde hace aproximadamente veinte años en el territorio guajiro, las evidencias empíricas muestran que estas prácticas no han logrado desarticular ni desestructurar los sistemas sociales y culturales tradicionales de los Wayúu tales como el matrilinaje, sus sistemas de parentesco, los rituales, los sistemas de venganza, las compensaciones por ofensas, el pago de la novia, las prácticas funerarias, y mucho menos su identidad étnica.

Este encuentro entre los Wayúu (con su tradicional forma de vida, su mitología, su reproducción social y su organización socioeconómica) y las empresas mineras, trajo consigo amenazadoras consecuencias reflejadas en un sentimiento colectivo de frustración e impotencia, al ser excluida la comunidad de las decisiones que se tomaron durante las primeras fases del proyecto del Cerrejón, en relación con su propio entorno físico y su forma tradicional de vida.

No obstante, superados esos infortunios, los Wayúu se han adaptado a las nuevas alternativas de vida que se les presenta, originando nuevas formas de comportamiento y participación, a pesar de los rápidos cambios y de los altos grados de contacto cultural que se han producido (y se producen) en su territorio ancestral durante los últimos cincuenta años principalmente.

Los impactos iniciales causados por la explotación minera, como los desplazamientos y migraciones forzosas, las indemnizaciones a las familias Wayúu que perdieron su territorio por estar asentadas en los terrenos otorgados por el Estado a las empresas extractivas, los problemas de salud causados por las emisiones de partículas de carbón entre los indígenas contiguos al puerto carbonífero, entre otros aspectos, originaron iniciativas locales ligadas directamente a los procesos de desarrollo que se gestaban en el entorno indígena.
Se ha fomentado entonces la creación de organizaciones indígenas que actúan como interlocutores con las empresas extractivas y el Estado, obteniéndose algunos beneficios para la comunidad como también el reconocimiento de tierras ancestrales mediante la figura de los resguardos indígenas. A pesar de los problemas de representatividad al interior de la comunidad indígena, estas iniciativas han contribuido al reconocimiento cada vez mayor de la independencia y autonomía de los movimientos sociales indígenas en La Guajira.

Principales impactos en la organización social y económica.

En territorio colombiano parte del Proyecto minero del Cerrejón esta construido en una zona de Resguardo Indígena (Resguardo de la Alta y Media Guajira) y a lado y lado de la frontera, existen comunidades de indígenas Wayuu además de los mestizos, y afro descendientes. Estos territorios siguen desolados y con la construcción del Puerto, la Vía Férrea y la Mina algunos sitios se repoblaron transitoriamente para recibir indemnizaciones. Todas estas comunidades han sido fuertemente afectadas en términos de diversidad cultural, y preservación del medio ambiente, por la intervención que en sus territorios han hecho las multinacionales a través este megaproyecto, que no ha logrado aliviar su  pobreza. De otra parte, en la zona se han desarrollado estrategias paramilitares. Ha sido evidente  que  las comunidades indígenas y  los Gobernadores y Alcaldes tanto de la Guajira como del Estado Zulia han sido convidados de piedra en las decisiones del proyecto.

Ahora bien con la construcción de un nuevo canal al cambiar totalmente las condiciones actuales del río Ranchería, en especial su morfología por la desaparición de los meandros desarrollados por el río a través del tiempo, puede generar una serie de impactos tanto sobre el medio biótico como abiótico, componentes que se encuentran fuertemente ligados entre sí. La característica fundamental de los impactos ocasionados por el desvío del río es que desencadena un profundo y paulatino desgarramiento del modelo existente de organización social entre los Wayúu adyacentes al río. Este desgarramiento se origina en tres niveles principalmente: 1) Impactos en la organización social. 2) Impactos en el sistema productivo local, y 3) Impactos en el hábitat.
A continuación se describen los posibles impactos que se generarán entre los Wayúu adyacentes al río Ranchería con el proyecto:

Impactos en la organización social.

  1. Impacto: Disgregación de los grupos de parentesco y los sistemas familiares.

  1. Impacto: Desorganización y desmantelamiento de los asentamientos largamente establecidos.

  1. Impacto: Desestructuración de las vitales redes sociales que proporcionan ayuda mutua en la región.

  1. Impacto: Los sistemas tradicionales de autoridad y de administración pierden sus líderes.

  1. Impacto: Abandono de los puntos de referencia simbólicos.


Impactos en el sistema productivo.

  1. Impacto: Deterioro y/o pérdida de la autonomía alimentaria y la producción de bienes alimenticios.

  1. Impacto: Cambio del modo de vida y de los hábitos alimenticios.

  1. Impacto. Explotación excesiva de los recursos disponibles (aumento de superficies cultivadas, incremento del ganado).

  1. Impacto: Desestructuración de las prácticas pastoriles tradicionales.

  1. Impacto: Exceso de pastoreo debido al aumento de la sedentarización de los rebaños y a la extracción de las formaciones leñosas para energía.

  1. Impacto: Escasez local de mano de obra.

  1. Impacto: Migración masiva hacia los centros urbanos.

Impactos sobre el hábitat.

  1. Impacto: Incremento de la presión humana y animal sobre los recursos naturales.

  1. Impacto: Transformación profunda de las condiciones de ocupación y de explotación del medio ambiente.

  1. Impacto: Sedentarización creciente de las poblaciones, y adopción de nuevas técnicas y nuevos sistemas de producción agropecuaria.

  1. Impacto: Sedentarización generaría nuevas necesidades a las que los recursos locales disponibles ya no pueden responder.

  1. Impacto: Pérdida de las fuentes tradicionales de agua.

  1. Impacto: Creación de caseríos y/o de aldeas rurales en zonas antes deshabitadas.

  1. Impacto: Creación de carreteras, fuentes de agua, electrificación.

  1. Impacto: Aplicación de esquemas de ordenamiento inspirados en modelos elaborados para zonas más favorables desde el punto de vista ecológico.

  1. Impacto: Agudización de la pobreza.

Aunque estos procesos no siempre resultan visibles o fácilmente cuantificables, son, sin embargo, reales. El efecto acumulativo de todos estos impactos es lo que constituye el desgarramiento del tejido social. El principal factor común subyacente en la amplia variedad de consecuencias reportadas es el inicio del empobrecimiento. Al extenderse mucho más allá de sus efectos inmediatos, las consecuencias de las obras sobre el río Ranchería, puede desencadenar una espiral de empobrecimiento que amplifica e intensifica los daños iniciales.
Ni los Alcaldes, ni los gobernadores, ni ninguna de las comunidades ni grupos sociales del Departamento de la Guajira ni de Colombia han tenido la más mínima injerencia en los procesos de negociación de los megaproyectos que actualmente se desarrollan en Colombia. Han sido estatuas de Sal. Lo paradójico es que se explotan los recursos energéticos, con grandes dividendos para las multinacionales y estas comunidades y grupos sociales aledañas a la explotación carecen de los más fundamentales servicios públicos. De otra parte, los daños ambientales al territorio ancestral, la ruptura del tejido étnico cultural, la desarticulación de las formas tradicionales de vida de las comunidades nativas y campesinas, al lado de la indiferencia estatal y la ineficacia judicial constituyen una verdadera tragedia humanitaria de incalculables consecuencias. 
Parece que la garantista constitución de 1.991 sigue siendo para aplicársela a los de Ruanas. No vea Ud. a un fachoso y competente gerente de las Corporaciones Autónomas Regionales, (Corpos), ante humildes campesinos extrayendo materiales de arrastre de orillas de los ríos para la construcción, de donde derivan sustentos diarios, imponiéndoles drásticas sanciones y elevadas multas. En contraste con lo anterior, los Ministros de Ambientes hechos unas gelatinas genuflexos con el foráneo poderoso que viene al país a herir no solo la naturaleza, sino a mal tratar a la gentes humildes, como en el caso de los descarados del Cerrejón que pretenden desviar primero el río Ranchería ahora el arroyo Bruno  y nada acontece, porque se hacen los desentendidos, como el caso de la descarriada LOCO-MOTORA que pretende “Desarrollismo a cualquier precio, aun desapareciendo una parte vital de nuestra nacionalidad: Los Guajiros

Lo anterior, se hace en contra posición con lo que ordena nuestra maltratada y garantista constitución de 1.991, la llamada constitución de la Paz, que el artículo 8 expresa de manera explícita y clara: Es obligación del Estado y de las personas proteger las riquezas culturales y naturales de las Nación.


ALTERNATIVAS PARA EL SECTOR AGROPECUARIO DE LA GUAJIRA 

Con la recomendación de estas alternativas no pretendemos cambiar la situación del sector agropecuario del Departamento de la noche a la mañana, sino reflexionar para que en un fututo nuestros productores puedan modificar las prácticas y tendencias actuales de lo contrario seguirán en aumento los riesgos y la vulnerabilidad del Departamento a largo plazo.
Estas son algunas de las alternativas que se podrían tomar en los próximos años para que nuestro sector agropecuario vaya preparándose para continuar enfrentando los desafíos venideros.

Alternativas para el Departamento de la Guajira

Estas alternativas podrían reorientar el agro, para que este en mejores condiciones de enfrentar el futuro:

1. Reorientar un apoyo oportuno de los servicios del Estado (crédito, innovación, investigación, asistencia técnica; etc.) hacia los pequeños productores, asegurando el abastecimiento del mercado interno, la seguridad alimentaria de la población rural, aumentando la producción de los cultivos, para reducir la extrema pobreza del campo.

2. Modificar la distribución de las tierras, para que generen oportunidades de compra a los pequeños y medianos agricultores, de tal manera que se reduzca el latifundismo y la concentración de la propiedad agraria, para fomentar mayor igualdad en las zonas rurales.

3. Promover la investigación e inversión en sistemas de captación, almacenamiento y gestión de agua apropiados y de larga duración. Además de eliminar las prácticas de quema de pastos y excesiva extracción de especies arbóreas para el uso de leña. Asimismo, la corrección -urgente- del marco legal sobre el manejo de las fuentes hídricas, incluyendo los derechos de uso.

4. Fomentar el rescate, la investigación y la innovación en la tecnología agraria intermedia, tanto la tradicional como la no tradicional, para que contribuya no solo a la nivelación de la agricultura, sino también a generar capacidades en el agro que puedan afrontar la crisis futura.

5. Promover la investigación de las técnicas y sistemas agroecológicos y orgánicos (provisión ecológica de los alimentos) entre los agricultores, para igualar los niveles de competitividad de los sistemas comerciales y alternativos.

6. Promover la creación de cadenas de comercialización  eficientes y equitativas, y fomentar la asociatividad entre los pequeños productores.

7. Promover y reconocer los servicios ambientales ofrecidos por los agricultores mediante la creación de zonas de conservación de la agro biodiversidad in situ, con el apoyo del Estado y con subvenciones, cuando sea necesario.



JOSE MANUEL BALLESTEROS BARROS
Representante Legal





Jose Manuel Ballesteros Barros
Representante Legal Epsagro Fundación Chirigua
Parques del Dividivi-Casa 39
www.fundacionchirigua.org
Teléfono 57 (5) 7273921 Movil 315-7342944
Riohacha-La Guajira-Colombia-Sur America

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