7/22/2013

Minería, capital y equidad


Al otorgar un título minero se vende una parte del capital público y se autoriza el deterioro del patrimonio ecológico . 

Por: Julio Carrizosa Umaña
Es como si vendiéramos una parte del mar territorial, una isla, una playa, una sabana o una montaña para que se la llevaran y la transformaran en mercancías. En términos de los economistas se está descapitalizando la empresa común, se vende parte del capital natural de todos,  haciendo que  nuestros hijos tengan menos combustibles y minerales.La legislación y las políticas mineras deberían estar orientadas por el artículo 80 de la Constitución, que ordena planificar el manejo y aprovechamiento de los recursos naturales para lograr su “desarrollo sostenible” garantizando su “conservación, restauración o sustitución”. El desarrollo sostenible implica lograr equidad con las generaciones futuras y hacerlo en términos de equidad con las actuales.La extracción de oro se ha sostenido durante varios siglos en el país, pero la gran minería ha fracasado aquí ya por lo menos dos veces.
Fracaso social cuando los españoles de la Nueva Granada trataron de competir con los mineros del Perú importando  miles de esclavos africanos durante tres siglos; fracaso económico cuando los primeros empresarios republicanos quebraron estrepitosamente en Antioquia. Ahora que los precios internacionales extasiaron a las transnacionales, observamos un fracaso ambiental —social, económico y ecológico—, ocasionado por el desdén hacia las instituciones colombianas, el afán de lucro rápido y la ignorancia del funcionamiento de los geoecosistemas tropicales húmedos y montañosos; actitudes simplistas que lograron levantar en su contra a comunidades enteras del campo y la ciudad.Al contrario, la pequeña minería, la que tiene raíces prehispánicas, la que ha logrado que miles de familias pobres sobrevivan, plantea hoy al mundo, aislándose de la violencia, la posibilidad de un “oro verde”. Se trata de innovar y aumentar los ingresos en la extracción de oro artesanal, evitando el uso de mercurio y de maquinaria y vinculándola directamente a la orfebrería y joyería internacional. La realidad social se aproxima a la equidad establecida en la Constitución gracias a triples y complejas alianzas entre la sabiduría y la destreza popular, el conocimiento científico y el entusiasmo de nuevas generaciones deseosas de un país próspero y justo.

| Elespectador.com

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada