12/11/2012

Las uvas están verdes




Por Martin Barros Choles.

Referenciando el cuento de la zorra y las uvas, ilustrada hace más allá de seis décadas en la cartilla de enseñanza primaria “Alegría de Leer”. En el cuento o la fabula, una zorra miraba y saltaba para atrapar un gajo de uvas maduras, pero sus intentos consecutivos eran fallidos. En últimas no aceptaba el fracaso de  su propósito, ni se rendía a su desacierto, justificando que no la alcanzaba, porque las uvas estaban verdes, cuando no era así.
Hecho similar ha ocurrido a la sociedad multinacional Cerrejón con el Rio Ranchería. La citada multinacional operadora de minería, hizo todo lo pertinente, para negociar con las autoridades nacionales, regionales y locales; todas las formalidades o requisitos que necesitan, para lograr sigilosamente objetivos que difieren o son contrarias a las disposiciones legales vigentes.
Lo que mal comienza, mal termina en la justicia divina, dirigidas naturalmente por Dios.  Ésta teoría ha sido desestimada por quienes se han enriquecido a costa de la mala fe, la avaricia, el engaño y las perversidades. Muchos de ellos creyentes aparentes, de  iglesias que se benefician de la doble moral o hipocresía.   comulgan contrario a Dios, en las acciones, omisiones, encubrimientos y complicidades; que afecten las diferencias humanas, recriminen, privilegien, excluyan y predominen; de manera absoluta y radical, rebasando el consentimiento y la confianza popular.
“Primero cae un embustero que un ladrón”. Un adagio muy popular de nuestras comunidades sociales, enseñadas en el hogar por los padres, abuelos, familiares y en el círculo habitual también se transmitía el mensaje.
La multinacional Cerrejón negó  que se estuviera la intención de modificar el cauce del Rio Ranchería, cuando en realidad eran otras. Se filtraron informaciones y pruebas documentales, que desvirtúan lo que públicamente  negaba el operador minero en el Departamento de La Guajira. El rechazo popular por la desviación del Rio Ranchería, en el Departamento de La Guajira, no es una objeción, perturbación u obstrucción temeraria. Es un derecho, no solo de los que habitan en el curso de las riveras del Ranchería, sino de quienes defienden  sin fronteras, el medio ambiente, el patrimonio y el ecosistema del entorno guajiro   hacen valer los derechos e intereses comunes y colectivos.
Los bienes y derechos, facilitados y entregados por Dios, para los seres vivientes, incluidas la fauna y la flora, no son negociables. El aire y el agua, no deben estar nunca sujetas a negocio o compra – venta de intereses económicos y particulares.
 Los gobernantes o mandatarios, así como los legisladores (Congreso, asambleas, consejos y comunas) les asisten el deber de respetar y defender el patrimonio del ecosistema y biodiversidad, antes que negociarlo en beneficio de la oportunidad particular de servidor público.
El Cerrejón, para descartar parcialmente la desviación y modificación  del cauce del Rio Ranchería, alega, que el valor o precio del carbón, no justifica la ejecución del proyecto que había venido negando. Afirma que no se descartan las alternativas futuras, de desviación del Rio Ranchería, conforme a las conveniencias del mercado internacional. Niegan la inversión en las frustradas intenciones de desviación, pero las pruebas acopiadas los desmientes. los preacuerdos con los indígenas, obligó al presidente del Cerrejón, Roberto Junguito, a rectificar sobre lo dicho en la negativa de  participación
Ningún Contrato o “Título Minero”, puede consagrar,  adjudicar y comprometer derechos naturales innegociables. Es mejor que el Cerrejón descarte, no parcial, sino definitivamente la opción, intención o ejecución de obras, que impliquen la transformación y desviación del cauce del Rio Ranchería, porque en La Guajira jamás se lo vamos a permitir, a si quieran ampararse en actos administrativos expedidos o aprobados por las autoridades corruptas, que traicionan y venden los derechos colectivos, de los que no se escapan el respeto al medio ambiente y la compra particular de indígenas y otras personas, ignorantes,  necesitadas y alagadas, con incentivos, que estos  aprovechan inocentemente, sin claro consentimiento  de mala fe, que utilizan para consumar  beneficios económicos en su contra.
Es necesario y pertinente que la Fiscalía, la Contraloría y la Procuraduría General de la Nación investiguen y se pronuncien sobre los  pre acuerdos oscuros y misteriosos con los indígenas Wayuu en el Departamento de La Guajira
Ninguna de las obras del proyecto Cerrejón en la Mina, corredor de transporte y Puerto Bolívar, están amparados legalmente con las Licencias de Construcción y Urbanismo, que deben expedir las alcaldías de las jurisdicciones territoriales.  

Riohacha, noviembre del 2012.






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